Medio grado puede cambiar el futuro

Medio grado puede cambiar el futuro

A día de hoy, solo somos conscientes del pico de la problemática de la subida de temperaturas a nivel mundial. El objetivo que se fijó en el Acuerdo de París sobre el clima será ratificado de nuevo en la Cumbre del Clima en la localidad polaca de Katowice durante el mes de diciembre. Pero, ¿cómo puede afectar la subida de la temperatura en 1,5ºC en todo el mundo?

Aunque la media está establecida desde el mínimo de 0,5ºC hasta los 2ºC, en los peores escenarios se podría situar el aumento paulatino en los 4,8ºC para final de siglo. Por eso, la Conferencia de las Partes – COP 24 – lo deja bien claro: el objetivo es impulsar la disminución global de carbono, con una inversión de 10.000 millones de dólares anuales destinados a esta causa. De esta manera, se lograría luchar contra los efectos devastadores que provocarían un aumento globalizado de la temperatura media. Debemos reducir las emisiones de CO2 lo más cerca posible a cero para 2050 si no queremos vivir los peores efectos del cambio climático.

Las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la acción humana han elevado aproximadamente un grado centígrado la temperatura global respecto a los niveles preindustriales, según el grupo de asesores de la ONU en materia de cambio climático (IPCC). Estos expertos alertan en su último informe de que el calentamiento puede llevar a un aumento de 1,5ºC entre 2030 y 2052 si continúa el ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero. Esto supone que se está en riesgo de incumplir el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París —quedar por debajo del 1,5º en 2100— en poco más de una década.

¿Cómo evitar este negro panorama? Es urgente una transición “sin precedentes” y cambios “rápidos” y de “gran alcance” en la electricidad, la agricultura, las ciudades, el transporte y la industria. Si se quiere cumplir la meta del 1,5 se requiere una disminución en 2030 del 45% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2). En 2050, esas emisiones —que mayoritariamente proceden de los combustibles fósiles— deben haber desaparecido

Instituciones, organismos públicos y ONG ya han puesto el grito en el cielo sobre las consecuencias de este aumento de la temperatura. Empresas como Iberdrola coinciden con los expertos de la ONU en la “necesidad” de limitar el calentamiento a 1,5ºC frente al objetivo actual de 2ºC y considera que algunas herramientas para lograrlo pasan por una fiscalidad adecuada y políticas “climáticas robustas”, apostando por las renovables y las energías limpias.

CONSECUENCIAS DE LA SUBIDA DE TEMPERATURAS

La biodiversidad ecológica, la salud humana y la seguridad económica se verían afectadas, principalmente, por los efectos más inmediatos del calentamiento global. Tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías cada vez más frecuentes, duras e intermitentes son algunas de las consecuencias concretas que provocaría. Y que además, en la actualidad, ya se pueden sentir en diferentes partes del mundo en mayor o menor medida. 

Cada vez serán más graves los impactos que actualmente se están. Entre las principales consecuencias se encuentran: 

  • Las sequías
  • El riesgo de la salud pública
  • Los fenómenos meteorológicos extremos
  • Daños en las cosechas y en la producción de alimentos

En este sentido, en mayo de 2003 y según recoge el portal web Terra.org, 1.600 personas murieron por una oleada de calor en la India. Tres meses después, en base a la misma fuente, “35.000 personas más murieron en Europa por una ola de calor que duró semanas”. Afectó ese año, además, a cultivos de cereales en todo el continente. 

En 2016, el 85% de la energía que se utilizaba en España procedía de combustibles fósiles o energía nuclear

Julio Díaz, especialista en el estudio de la relación entre los factores ambientales y la mortalidad, reflexiona en una entrevista para el diario español El País sobre los efectos del calentamiento global. En este sentido, el jefe del departamento de Epidemología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad expone que morir de calor es posible pero “no es lo más común”. Normalmente cuando se habla de mortalidad atribuible a las altas temperaturas no son muertos por golpes de calor sino otras personas a las que les afecta en mayor nivel porque padecen patologías de base. 

Entonces, si corre peligro tanto la economía, como la vida de miles de personas, su modo de producción de alimentos y el entorno en el que viven, ¿por qué no ponemos una solución factible que toda la sociedad en conjunto cumplamos? Desde los gobiernos hasta los ciudadanos de a pie, debemos ser conscientes de que lo que está en juego nunca será únicamente el capital económico. Lo que realmente está rodando en la ruleta es nuestro futuro como especie. 

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En 2016 la Tierra vivió su año más cálido desde que hay registros. Un récord que lejos de celebrarse se debe combatir con esfuerzo y responsabilidad por parte de todos. STOP CAMBIO CLIMÁTICO es un espacio para remover conciencias y ofrecer consejos útiles y fáciles de llevar a cabo para ser respetuosos con el medio ambiente. Toma conciencia de la importancia que tiene cuidar nuestro planeta y nuestros recursos naturales.